El 3 % para todos: la subida más cómoda es la que más te cuesta
Repartir el mismo porcentaje evita discusiones en enero, pero no arregla ningún desajuste y te hace perder a quien más aporta. Cómo repartir el mismo dinero mejor.
1. Enero, otra vez: las subidas salariales
Tienes un presupuesto para las subidas salariales. Pongamos un 3 % de lo que te cuesta la plantilla. Tienes una lista con cincuenta nombres. Y tienes que decidir.
Decidir uno por uno significa justificar cincuenta decisiones, aguantar las conversaciones que vengan después y cruzarte con esas cincuenta personas en el pasillo cada día. Así que haces lo que hace casi todo el mundo: un 3 % para todos.
Se resuelve en una tarde. Nadie protesta. Y no arreglas absolutamente nada.
2. Lo que pasa realmente con ese 3 %
Dos personas de tu empresa hacen el mismo trabajo. El puesto debería pagarse entre 30.000 € y 40.000 €.
| Cobraba | Sube un 3 % | Pasa a cobrar | |
|---|---|---|---|
| Ana | 31.000 € | +930 € | 31.930 € |
| Luis | 39.000 € | +1.170 € | 40.170 € |
Antes, Luis cobraba 8.000 € más que Ana por hacer lo mismo. Después de tu subida, cobra 8.240 € más.
Has gastado todo el presupuesto para agrandar la diferencia que ya te preocupaba. Luis se ha salido por arriba del rango del puesto y Ana sigue anclada abajo, que es exactamente donde estaba en enero del año pasado.
Y hay un tercer efecto, el que más caro sale: quien tira del carro ha recibido lo mismo que quien no. En una plantilla de cincuenta personas todo el mundo sabe quién es quién. Eso no genera una queja inmediata. Genera que, dentro de un año, se vaya la persona equivocada.
3. Solo necesitas saber dos cosas de cada persona
Para decidir las subidas salariales no hace falta un sistema complicado. Hacen falta dos respuestas.
La primera: ¿cobra por debajo, dentro o por encima de lo que le corresponde a su puesto? Eso corrige lo que arrastras del pasado.
La segunda: ¿cómo ha trabajado este año? Eso reconoce lo que ha pasado ahora.
Necesitas las dos. Si solo miras la primera, acabas premiando a alguien que rinde poco. Si solo miras la segunda, le subes el sueldo a quien ya cobraba de más.
4. La tabla que resuelve las subidas salariales
Cruzando esas dos respuestas sale esto. El ejemplo va con un presupuesto medio del 3 %:
| Cómo está pagado | Rinde poco | Rinde lo esperado | Rinde mucho |
|---|---|---|---|
| Por debajo de su puesto | 1 % | 4 % | 6 % |
| En su sitio | 0 % | 3 % | 4,5 % |
| Por encima de su puesto | 0 % | 1 % | 2 % |
Los porcentajes exactos son lo de menos. Lo que importa es la lógica.
La esquina de arriba a la derecha es donde va tu dinero: gente que aporta y que está mal pagada. Es donde cada euro rinde más, porque además es la gente que se va antes.
La esquina de abajo a la izquierda no lleva subida, y no es un castigo. Es que esa persona ya cobra más de lo que marca su puesto, y no hay ningún motivo adicional para ampliar la diferencia.
Con la misma tabla y el mismo 3 % de presupuesto, el dinero corrige desajustes en lugar de perpetuarlos. No gastas más. Gastas mejor. Cuando el presupuesto es ajustado, eso es toda la diferencia.
5. Cómo aplicar las subidas salariales sin que se te vaya de las manos
Cierra primero el presupuesto. Sin la cifra, todo lo demás es teoría.
Ten un rango por puesto. Sin eso no sabes quién está por debajo o por encima, y media tabla se queda vacía. Es el requisito que más veces falta y el primero que hay que resolver.
Ten un criterio de desempeño, aunque sea sencillo. No necesitas un sistema sofisticado, pero sí que todos los responsables midan igual. Si cada uno evalúa a su manera, la tabla reparte injusticia con apariencia de método.
Haz números antes de comprometerte. Aplica los porcentajes y suma. Casi siempre la primera versión se pasa del presupuesto. Mejor descubrirlo en una hoja que después de haber comunicado las subidas.
Deja las excepciones aparte. Siempre habrá tres o cuatro casos que la tabla no captura: alguien que cambió de funciones a mitad de año, una promoción reciente, una incorporación de hace tres meses. Trátalos a mano y anota por qué.
Y explícalo. Una subida del 1 % que se entiende genera menos ruido que una del 3 % que nadie sabe de dónde sale. Si la persona sabe que ya está por encima de su rango y qué tendría que pasar para subir más, la conversación es completamente distinta.
6. Lo que hay detrás de todo esto
Todo depende de un requisito previo que casi ninguna empresa pequeña tiene resuelto: saber en qué punto está cada persona respecto a su puesto.
Sin eso, la revisión salarial es una negociación de despacho donde gana quien más insiste o quien más trato tiene contigo. Además de injusto, es imposible de defender el día que alguien lo pregunte por escrito. Y ese día se acerca: la normativa de transparencia salarial va alcanzando a empresas cada vez más pequeñas.
7. Cómo lo hace RETRiBUiA
En RETRiBUiA las subidas son el último paso, y llegan con el trabajo previo hecho: los puestos valorados, los rangos construidos sobre el banco salarial de CEINSA y la posición de cada persona ya calculada.
Desde ahí, la plataforma cruza esa posición con el desempeño y te propone un incremento por persona, en vez de un porcentaje plano. Trae dentro la evaluación de desempeño, con 12 competencias y 4 patrones, para que la segunda variable no dependa de la memoria de cada responsable. Detecta qué evaluadores puntúan sistemáticamente alto o bajo, de modo que comparar entre equipos sea justo. Y te deja simular el impacto en la masa salarial antes de decidir nada.
La IA propone y tú decides. Puedes cambiar cualquier propuesta, y cada cambio queda registrado.
Reparte el mismo dinero, pero donde importa
RETRiBUiA cruza cómo está pagada cada persona con su desempeño y te propone la subida, con simulación del coste antes de decidir.
Prepara tu empresa con criterio
RETRIBUiA es el software de política retributiva con IA respaldado por CEINSA, consultora con más de 30 años de experiencia y más de 1.200 empresas asesoradas. La IA propone bandas salariales, valora tus puestos y muestra tu equidad interna; un experto lo valida. Así cumples la normativa de transparencia salarial con criterio y sin depender de una consultora cara.
Solicita una demoEste artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento legal. Confirma siempre los detalles aplicables a tu caso con tu asesoría laboral, especialmente porque la transposición española de la directiva puede introducir matices.




